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24/09/2017

Reflexión sobre la concepción de las personas con discapacidad intelectual hacia una nueva visión  más humanizada, que considera que es el funcionamiento al medio en el que vive la persona lo que determina los límites o discapacidad, no una capacidad intelectual, y de concienciarnos de que cuanto mayores facilidades tanto físicas por ejemplo con mejores  infraestructuras, y psicológicas como derribar los prejuicios,  mejor funcionamiento  y adaptación tendrán estas personas.

La asociación Americana sobre Retraso Mental (AAMR), es la organización más antigua formada por profesionales y por otras personas preocupadas por el tema de la discapacidad intelectual y de otras discapacidades relacionadas. Dirige sus esfuerzos, entre otras cosas, a “mejorar las oportunidades en la vida de personas con discapacidad intelectual y sus familias, y a promover apoyos y servicios de alta calidad. 

Ha expuesto una nueva concepción de discapacidad intelectual muy interesante y que hace reflexionar. Refiere que la discapacidad intelectual ya no hace alusión a una persona caracterizada por tener un CI inferior a la media, sino a una combinación de diferentes factores que forman una persona, su capacidad intelectual es solo una parte, pero la más importante es la adaptabilidad al medio en el que vive, su funcionalidad y manejo por sí mismo en la vida. Es un modo de humanizar a las personas con limitaciones, y considerarlas por lo que son, personas, con necesidad de más o menos apoyo, pero con unas habilidades, y potencialidades.

“Discapacidad intelectual no es algo que uno tenga, como ojos azules o un corazón enfermo.

Consecuencia de esto es que no podemos decir “esta persona tiene discapacidad” o “esta persona es discapacitada”, puesto que la discapacidad no es algo que uno tenga o sea.

Una persona tendrá un síndrome determinado (por ejemplo, síndrome de X-frágil, síndrome de Down) o tendrá un funcionamiento intelectual gravemente limitado. Decir discapacidad intelectual profunda, desde la nueva concepción, no tiene sentido.

Por lo tanto, las capacidades no son el único factor explicativo del funcionamiento de una persona. El entorno es el otro factor, y la interacción, más o menos ajustada entre entorno y capacidades, lo que explica ese funcionamiento personal.  

Por ejemplo la adaptación y el diseño de entornos psicológicamente accesibles, eliminando barreras psicológicas y no sólo físicas, es algo tan imprescindible para apoyar un mejor funcionamiento de las personas con discapacidad intelectual, como lo son los programas educativos o de rehabilitación diseñados para potenciar sus capacidades.

La etiología o causa no determina la discapacidad intelectual.

Por ejemplo una persona puede tener síndrome de X-frágil y no presentar el estado de funcionamiento que denominamos discapacidad intelectual, ya que se adapta adecuadamente al medio y contexto en el que vive.

Las personas con discapacidad intelectual son, al igual que el resto, potencialmente generadoras de progreso y riqueza para el contexto en el que viven.

Es fundamental que en toda persona se evalúen no sólo las limitaciones sino también los puntos fuertes que presente en sus capacidades. Que esto sea una realidad depende de todos.

Esta nueva concepción trata de tener una visión más humanizada, y positiva de las personas, tratando de potenciar sus fortalezas, porque de esta manera estaremos dándoles mayores oportunidades y apoyo para desarrollarse como seres humanos e integrándolos mejor en la sociedad, haciendo que sus habilidades sean valoradas y sigan desarrollándose.

24/09/2017

PAUTAS EDUCATIVAS PARA EL PRIMER AÑO DE VIDA

Pautas educativas para intervenir en cualquier desarrollo infantil en los primeros meses de vida especialmente para niños con discapacidad intelectual, pero también se ajusta a niños sin dificultades. Se trata de un programa de Fodor, García-Castellón y Morán.

 

PAUTAS EDUCATIVAS:
De 0 a 3 meses
– Acudir siempre cuando llora y cogerlo en brazos.
– Mantener frecuentes contactos piel a piel
– Acariciar mucho al bebé
– Aplicarle un masaje todos los días
– Seguir los horarios que el ritmo natural del bebé establezca
– Buscar tiempo para estar exclusivamente con los hijos mayores (si los hubiera)
De 4 a 6 meses
– Acudir cuando llora para comprobar si existe algún problema específico.
– Calmarlo sin sacarlo de la cuna.
– Sacarlo de la habitación de los padres si hasta ahora durmió con ellos.
– Dejar una luz tenue en su habitación.
– Jugar sobre la cama, el suelo y el cuerpo de los padres.
– A partir del cuarto mes dejarlo mucho tiempo en el suelo.
– No tenerlo en brazos sin razón.
– Establecer una disciplina en el horario.
– Hablarle mucho.
– Acudir a los “grupos de bebés” para fomentar su vida s ocial en grupo.
De 7 a 9 meses
– Crear un ritual diario antes de dormir.
– Dejarle mucho tiempo en el suelo.
– No utilizar taca-taca ni andadores.
– Utilizar el parque durante poco tiempo y sólo en caso de necesidad.
– Favorecer el gateo antes que obligarle a sentarse.
– Poner música todas las veces que sea posible.
– Jugar preferentemente al “cucú -tras”.
– Dejar pocos juguetes y variarlos mucho.
– Esconder los juguetes que no se usan.
– Leerle cuentos realizando gestos y sonidos.
– Festejar todos sus logros.
– Hablarle mucho y reír juntos.
– No gritarle si hace algo con lo que no estemos de acuerdo. Explicarle el
porqué y poner cara de desaprobación.
De 9 a 12 meses
– Establecer un horario para las comidas, el baño, dormir, pasear,… Crear un
ritual que anticipe la acción.
– Acudir a sus lloros y, sin sacarlo de la cuna, hablarle y calmarle, cogerlo de la
mano, darle palmaditas en el cuerpo suavemente.
– Darle la oportunidad de gatear el mayor tiempo posible, permitirle pasar
debajo de las mesas, sillas,..
– En casa usar zapatos abotinados de cordones; en la arena de la playa, la
hierba del jardín o lugares con piedras redondas, ir descalzo.
– Establecer una rutina de juegos diaria y jugar sobre todo a esconder y buscar
juguetes.
– Organizar el tiempo para acudir a “grupos de bebés”.
– Nombrar los objetos sin utilizar diminutivos ni apodos. Vocalizar
correctamente.
– Recoger los juguetes juntos cantando. La letra de la canción ha de referirse a
la acción de “guardar”
– Aplaudir y aprobar sus logros.
– Ponerse de acuerdo toda la familia sobre las situaciones prohibidas. Escoger
las más importantes.
Intentaremos evitar
Contradecir y regañar permanentemente. Cambiar de actividad o juego si no nos
gusta lo que está haciendo.
Utilizar el “NO” sin orden.
Pensar que el niño quiere fastidiarnos haciéndolo a propósito.
Regañar con gesto cariñoso o riendo y así confundir a niño.
Gastar bromas como si se estuviera enfadado. El niño no lo entiende.
Despreciar al niño con adjetivos peyorativos: “torpe, tonto, malo, trasto,..”
Llevarle a reuniones de adultos, rompiendo su ritmo de vida.
Irse de casa sin explicarle que nos vamos.
Salir de viaje sin el niño. A esta edad conviene que como máximo, y en caso muy necesario, la ausencia de los padre s se reduzca a un fin de semana. Se le explicará al niño antes.
Procuraremos hacer
Ponerse de acuerdo la familia para utilizar el “NO” siempre ante la misma conducta.
Poner cara seria y actitud contundente al prohibir cosas al niño.
Comunicarnos con él siempre con risas, palabras alegres y cariñosas.
Utilizar expresiones positivas como “campeón, te quiero, qué feliz estoy contigo”. Si no es posible, mejor no decir nada.
Frecuentes tertulias con toda la familia. Preparar las actividades de los adultos respetando los horarios normales del bebé. En caso de necesidad, es conveniente dejarle con un canguro de confianza.
Contarle cuándo vamos a regresar. Darle una pauta para la vuelta (por ejemplo: “cuando termines de cenar”).

 

24/9/2017

La estimulación en los bebés con Síndrome de Down

La estimulación es todo aquello que hace que un bebé se sienta motivado por su entorno, de modo que se implique en él.

  • Todos los bebés, tengan o no Síndrome Down, necesitan estímulos para desarrollar su cerebro.
  • Cuánto más rico sea el entorno del niño/a (sin que resulte abrumador) más desarrollará sus estructuras cerebrales para el futuro.
  • La riqueza del entorno conlleva el ofrecer al bebé un ambiente lo más normal posible

El desarrollo de un niño con Síndrome de Down no se aleja tanto de la realidad infantil de un niño sin discapacidad.

Tan sólo debemos tener en cuenta que la progresión de sus habilidades, tanto motoras como intelectuales, pueden tener un transcurso más lento de lo conocido como estándar. No obstante, esto no debe de limitar su evolución infantil y social, puesto que es un niño más, con la inocencia de un pequeño descubridor impulsado por la curiosidad innata, la cual genera múltiples destrezas que le pueden llevar a desarrollar una vida autónoma e independiente como cualquier persona.

¿Qué debemos estimular?

SUS SENTIDOS

  • Vista: alimentar su sentido de la vista haciéndolo variado en colores y formas.
  • Oído: estimular su oído por medio de canciones, nanas, poniéndole música suave,…
  • Tacto: animarle a tocar juguetes y objetos de diferentes texturas, tamaños y formas.
  • Gusto: potenciar su gusto con nuevos y diferentes sabores a medida que el tiempo lo permita.
  • Olfato: desarrollarlo a través de los diferentes olores (agradables y desagradables): colonias, comidas,…

SU ATENCIÓN

  • Hablar siempre al niño, de forma lenta y clara, aunque  él no responda en un principio.
  • Oír y prestar atención son dos cosas diferentes: si vuestro hijo os mira os estará atendiendo.
  • Si el niño se “despista” ante la actividad que estéis realizando con él, podéis provocarle para que os atienda de nuevo y así reanudar dicha actividad.

SU LENGUAJE

  • Despertar en el bebé los deseos de comunicarse con vosotros (provocar su risa, por ejemplo).
  • Motivar al bebé para que utilice sonidos, por medio de la imitación:

–     uso de balbuceos (ba-ba, da-da,…)

–     onomatopeyas (sonidos de animales, motores, pitidos,…).

  • Se trata de que juguéis con vuestro hijo, hacer ruidos.

SU MOVILIDAD

  • Extremidades: flexión y extensión de brazos y piernas, aprovechando los momentos de cambio de pañal, por ejemplo.
  • Tronco: estimular al bebé para que se dé la vuelta, cuando esté echado.
  • Cabeza: moverse delante de él para que os siga con la cabeza.
  • Cara: acariciar los labios con el chupete, sacárselo y ponérselo, acariciar los mofletes con un algodón.
  • Manos: darle objetos y que los agarre, imitación con los dedos: decir adiós, tocas palmitas,…

 

¿Dónde estimular?

EN EL BAÑO

  • Variando la temperatura del agua, hacerle experimentar calor, frío y templado, mientras se lo decimos.
  • Hacerle comprobar la sensación del agua pulverizada y la del chorro de la ducha, en las manos y en el cuerpo.
  • Proporcionarle juguetes de agua, con o sin movimiento, flotantes o no.
  • A la hora de secar al bebé utilizar unas veces las toallas calentadas previamente, y otras a temperatura ambiente; además usar toallas suaves o ásperas.
  • Cantarle canciones infantiles, si es posible, relacionadas con el agua.

EN LA HABITACIÓN

  • En las paredes es aconsejable poner pósters y cuadros de colores llamativos.
  • Sus primeros juguetes han de ser de formas variadas, colores también muy vivos y texturas diferentes.
  • Utilizar móviles en la cuna, preferentemente, con sonido.
  • Si disponéis de espacio suficiente, poned en el suelo una manta con dibujos infantiles (algunas tienen distintas texturas y sonidos) para jugar con el bebé.
  • Espejo grande en la pared para que, a medida que su desarrollo lo permita, vaya adquiriendo la noción de su propio cuerpo.

EN LA CALLE

  • A partir de la primera semana, en cualquier época del año, es conveniente pasear con vuestro hijo todos los días.
  • Podéis aprovechar este paseo para ir llamando su atención sobre todo lo que veis (coches, casas, árboles, escaparates,…) y lo que sentís (estación del año, frío-calor).
  • Las personas que os iréis encontrando por la calle, serán un primer estímulo hacia las futuras relaciones sociales.
  • Llevarlo a espectáculos coloristas, como locales de juegos, el Circo, cabalgata de Reyes, fuegos artificiales,…

 

Todo aquello que consideréis que pueda despertar el interés de vuestro hijo por lo que le rodea formará parte de una buena estimulación.

Lipdub “Déjate llevar”, que ha preparado DOWN ESPAÑA para celebrar el Día Mundial del Síndrome de Down. Como dice el vídeo, ¡juntos llegaremos más lejos!
Porque todos debemos contribuir a superar las barreras que les alejan de la educación, del empleo, del acceso a actividades de ocio…

No debemos olvidar que detrás de una discapacidad siempre reside una persona, dispuesta a luchar por ser uno más y haciendo uso de los derechos humanos que a veces se ven relegados por priorizar la discapacidad ante la persona.

Síndrome de Down

 

 

23/9/2017

Material para practicar habilidades sociales con niños con Síndrome de Down

Programa para la enseñanza de las habilidades en el hogar. Manual para profesores.

Autores: Dolores Izuzquiza Gasset y Raquel Ruiz Incera.

“Tu y yo aprendemos a relacionarnos”

HsocialesPROFESORES (1)

 

          18/09/2017               

 ¿Qué objetivos podemos trabajar empleando apoyos visuales para niños con Autismo?

  •        Mejorar la independencia del niño con Autismo, ya que sirven de recordatorio permanente y les permite manejarse con mayor autonomía.
  •       Mejorar la capacidad de anticipar acontecimientos previsibles.
  •     Mejorar la comunicación, aclarando las emisiones ofrecidas de manera verbal y permitiendo otras vías expresivas, por ejemplo a través del intercambio de imágenes, como propone el método PECS.
  •      Favorecer la comprensión de las expectativas que tenemos depositadas en el niño ( qué es lo que debe hacer y cuándo).
  •     Disminuir algunos problemas de conducta.
  •      Mejorar la competencia social, dando claves acerca de cómo seguir interactuando con los demás; por ejemplo, especificando qué hacer o qué decir.

 

17/09/2017

LOS APOYOS VISUALES PARA NIÑOS CON AUTISMO

Las personas con Autismo son aprendices visuales. Tienen mayor facilidad para comprender todo lo visual y de forma secuencial, que de manera auditiva y temporal. Tienen una capacidad visoespacial muy buena, que les permite resolver con rapidez tareas perceptivas o aprenderse itinerarios de memoria.

Un apoyo visual para ellos es como un clarificador o traductor, que transforma la información verbal en información visual. Se trata de un método alternativo al lenguaje oral, pero nunca sustitutivo, es decir se debe seguir acompañando de lenguaje. Los apoyos visuales tienen el objetivo de mejorar la comprensión.Por lo tanto mediante apoyos visuales se les ayuda a anticipar.

Existen diferentes tipos de apoyos visuales:

-Fotografías                               -Pictogramas en color o en blanco y negro.

-Objetos reales                         -La palabra escrita

Fotografías o Pictogramas para señalar la diferente distribución ambiental de los contextos en que el niño se desenvuelve como en casa, cocina, colegio. Son útiles para señalar comportamientos significativos que se llevan a cabo en esos lugares. Por ejemplo el dormitorio tendría elementos distintivos como la cama, una mesilla, etc.

¿Cómo seleccionar el apoyo visual más adecuado para cada niño?

Es importante ajustar la dificultad de los apoyos visuales a la capacidad de abstracción del niño, para que sean comprensibles para él y no pierdan su utilidad. Si el niño aún no es capaz de comprender objetos reales y le presentamos pictos, estaremos perdiendo una gran oportunidad para mejorar su comprensión. Por lo tanto el punto de partida debería ser valorar qué apoyo visual comprende el niño. Un modo de hacerlo es pedirle que realice emparejamientos entre objetos reales y fotografías, pictogramas y palabras escritas.

Para ello podemos hacer algunas prácticas con objetos idénticos, empleando la consigna verbal : “ pon” , mientras se guía físicamente su mano.

Por ejemplo se puede asociar dos modalidades diferentes para una misma información, es decir utilizar fotografía de objeto real y picto para especificar por ejemplo la bañera. Así estaremos promoviendo la transición de un tipo de apoyo más sencillo a otro más complejo, y finalmente , cuando el niño los haya asociado, podremos retirar la fotografía, dejando sólo el pictograma. Los apoyos visuales se deben usar durante todo el día, y cuando la situación lo demande, estar preparado con una libreta a mano o las fototografías que hayamos previsto que podrían hacernos falta.

Algunas personas piensan, erróneamente, que los apoyos visuales son algo alternativo a aquellos niños que no tienen lenguaje, o que no conocen sus rutinas y cuando una de ellas se resuelve, serían prescindibles. Esto no es así, las personas con autismo son aprendices visuales toda la vida, por lo que la información presentada por ruta visual será mucho más comprensible para ellos que la información presentada por vía auditiva u oral, con independencia de la edad o de la competencia verbal.

Es muy importante ser consistente con el uso de los apoyos visuales para que los niños se familiaricen con ellos y lo integren en su vida diaria.

 

 

 

 

10/7/2017

Primeros síntomas para detectar el Autismo

        La detección precoz del trastorno Autista es clave para favorecer el pronóstico y evolución de los niños, ya que cuanto antes se detecte, antes se tendrá la oportunidad a un tratamiento precoz, además de que a los padres les ayuda a aceptar y comprender en qué consiste el Autismo.

        Dicho trastorno empieza a demostrar los síntomas en el último trimestre del primer año. Parece como si hubiera un retroceso en el desarrollo del niño, ya que evoca un especie de retroceso o “parón” en el desarrollo de algunas habilidades de los niños como:

  • Ausencia de atención conjunta y la conducta de señalar.
  • Desarrollar el lenguaje acompañado de gestos para señalar, mostrar o compartir.
  • No respuesta cuando se le llama por su nombre.
  • Poco contacto ocular.
  • Comienzo de juego simbólico.
  • Imitación  de gestos, o para el aprendizaje de acciones de la vida diaria.
  • Ser consciente del yo.

        La forma de analizar este trastorno más usual suele ser la información que aportan los padres retrospectiva que suele ser bastante exacta y vídeos de los niños.

         Algunos rasgos que coinciden los padres en destacar durante el primer año y medio o segundo año del niño son:

  •   Antes del año parece que ha comenzado a mostrarse más serio, con menos sonrisa social, y más distante hacia los otros.
  • Cierta resistencia a algunos sabores y texturas tanto en la alimentación como de objetos.
  • Sutil aumento del perímetro cefálico.
  • Los padres suelen percibir a sus hijos diferentes a otros niños de su edad en el juego, forma de relacionarse y comunicarse.
  • En el juego, no le interesan los juguetes en sí, ni darles un sentido, sino alinearlos, mirarlos de reojo, moverlos repetitivamente, girarlos, chuparlos, morderlos, en definitiva darles un uso no funcional.
  • Parece como si fuera sordo en ocasiones. Le llamas y no contesta, aunque tienes la certeza de que no lo es, porque reacciona ante otros sonidos.
  • Poco contacto ocular, mirada perdida, o como traspasando a los otros.
  • Muestras de gran molestia ante algunos ruidos o sonidos.
  • Poco interés en las personas, prácticamente para satisfacer sus necesidades, como coger un objeto. Por ejemplo te cogen de la mano y sin mirarte guía tu mano hasta el objeto que quiere.
  • No evoluciona en el lenguaje, incluso está perdiendo palabras que usaba previamente. Casi no habla, y si lo hace es para repetir palabras o sonidos, sin tener la funcionalidad de comunicarse.
  • Tiempo prolongado realizando las mismas conductas sin sentido, como correr, girar sobre si mismo, aletear manos, o balancear su cuerpo de manera rítmica.
  • Reacciona de manera desproporcionada ante los cambios o situaciones imprevistas.
  • Sus rabietas pueden ser intensas.

           Hay que señalar que estos rasgos  no se manifiestan en todos los niños con Autismo de la misma manera, ni tienen por qué  aparecer todos ellos. Es importante ser insistente a la hora de búsqueda de ayuda para su hijo cuando observe estos síntomas, ya que cuanto se realice una exploración detallada antes se podrá empezar a trabajar en ellos.

18/05/2017

MI HIJO NO QUIERE HACER CACA

El miedo y la resistencia a hacer caca en algunos niños es bastante común. Creemos que porque han aprendido relativamente rápido a hacer pis en el váter, va a suceder lo mismo con la caca, y no tiene nada que ver.

El dejar de hacer caca en el pañal para algunos niños puede suponer un cambio en sus rutinas considerable, ya que comienza a ser el primer hábito que realizan por sí mismos.

Con el pañal se sienten seguros y protegidos, sin embargo el tener el culito sin protección “al aire” puede proporcionarles una sensación de inseguridad. Muchos niños consideran la caca parte de su cuerpo, y al desprenderse de ella en el váter sienten como si se cayera un miembro de su cuerpo, a diferencia de en el pañal que seguía estando pegada a su cuerpo. Otros niños tienen miedo al agujero del váter, al sonido de la cisterna, o no se sienten preparados, y no saben detectar cuándo tienen que ir al baño, lo que les supone ansiedad e inseguridad por no saber afrontar este cambio en sus vidas, que a la vista de un adulto puede ser tan nimio.

Debemos tener en cuenta que los niños pequeños son vulnerables y no tienen el desarrollo de un adulto, por lo que si algo les produce miedo o inseguridad lo evitarán. Si ya a los adultos nos cuesta afrontar miedos, un niño pequeño no tendrá las estrategias para saber que es mejor afrontarlo, y tampoco sabrá verbalizar lo que le asusta.

 

En otras ocasiones los niños desarrollan miedo a hacer caca por experiencias de dolor vividas, por estreñimiento, que las heces sean duras y duelan al salir, por lo que asocien el hacer caca con dolor, y también lo eviten estriñéndose más. Es fundamental una dieta rica en fibra y beber muchos líquidos y agua.

 

En resumen hay que ponerse en el lugar de los pequeños, no presionarlos ya que obtendríamos el efecto contrario, que tuvieran mayor ansiedad o se bloquearan más, igual que cuando a un adulto se le presiona para que se exponga a una fobia.

La exposición a un miedo debe ser gradual, con un niño el poner solución al miedo a hacer caca debe ser un proceso que llamamos aproximaciones sucesivas, que consiste en un acercamiento paulatino a aquello que les produce miedo, para que vayan habituándose, familiarizándose con el entorno, en este caso el baño, unas rutinas, la higiene y pasos que conlleva el hacer caca, sentarse, desvestirse, limpiarse, lavarse manos, etc

Con niños pequeños este acercamiento se debe realizar mediante el juego, creando unas rutinas de no más de 5 minutos sentados en el váter tras 20 minutos después de comer, y acercándonos en otras ocasiones al baño para jugar durante 5 o 10 minutos, leer cuentos sobre la caca, amasar plastilina, arcilla, etc

 

Cuando se les escape la caca, o la hagan en un lugar inapropiado hay que recordar que no lo hacen aposta y no se debe regañar, y que para ellos esto supone estrés, y probablemente su mayor deseo sea agradar a sus padres. Pero si recordar que deben hacerla en el baño, e inmediatamente acompañarles al baño, que ellos tiren las heces por el váter y que se limpien o limpien lo que han ensuciado con la ayuda por detrás del adulto. Si no saben hay que enseñarles, y que lo intenten hacer por sí mismos.

Es fundamental que los papás mantengan una actitud de tranquilidad, para no transmitir a los niños mayor ansiedad, por lo que no se debe hablar constantemente de este tema delante del niño.

Hay que confiar que el niño adquirirá este hábito cuando esté preparado, y así transmitírselo con mensajes de cariño y confianza, poniendo en palabras lo que ellos no son capaces de verbalizar.

En casos de miedo y estreñimiento hay que compatibilizar el tratamiento psicológico con el médico, y estar en contacto con el médico digestivo del niño durante el tratamiento.

 

 

 

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